
¿Son buenos esos pensamientos que no podemos parar? ¿Qué hacer con esas "comeduras" de cabeza que nos tienen toda la noche en pie? ¿Y con esa sensación incómoda de "monólogo interior" que no puedes parar?
De manera general, al cabo de unas horas o días como mucho, se acaba. Cuando hay ausencias, rupturas o pérdida de algo muy querido, estos pensamientos repetitivos pueden verse como un intento de reestructurar fracasos en la vinculación, de dar significado a aquello que ha ocurrido, y no terminamos de comprender.
Según describe Csikszentmihalyi, "La mente errante se ocupa usualmente con pensamientos negativos, y este sesgo pesimista es adaptativo en el sentido de que aumenta las posibilidades de supervivencia al mejorar así la anticipación de situaciones peligrosas".
Desde un punto de vista evolutivo, después de algún tipo de pérdida traumática, las rumiaciones son una respuesta a la supervivencia. Cumpliendo la función de mejorar la predictibilidad. En el pensamiento repetitivo, la fantasía es poder volver atrás en el tiempo y cambiar los sucesos que ocurrieron, ejerciendo así un intento de control.
Por lo que, cuando hay un evento negativo muy importante en tu vida, y durante un periodo corto de tiempo no te lo puedes quitar de la cabeza, no te preocupes. Es lo normal.
Cuando excede en el tiempo la preocupación constante y permanente, lo más importante y lo más difícil, es darse cuenta. De esa manera podrás remediarlo acudiendo a un especialista que pueda ayudarte a poner remedio.
Por lo que, cuando hay un evento negativo muy importante en tu vida, y durante un periodo corto de tiempo no te lo puedes quitar de la cabeza, no te preocupes. Es lo normal.
Cuando excede en el tiempo la preocupación constante y permanente, lo más importante y lo más difícil, es darse cuenta. De esa manera podrás remediarlo acudiendo a un especialista que pueda ayudarte a poner remedio.
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