miércoles, 18 de noviembre de 2015

Cualidades importantes de un psicólogo

El psicólogo es una persona normal y corriente. Puede tener la personalidad más extravagante del mundo o la más tradicional. Pero independientemente de eso, si es la persona que va acompañarte durante tu proceso de recuperación/superación/mejora, dentro de la consulta deber tener ciertas características que te ayuden a ti a desarrollarte mejor como persona. Unas de las más relevantes son...

1. Escucha activa: 
De nada vale ir a jugar un partido de fútbol, si nadie te pasa la pelota. Pues lo mismo pasa aquí. Lo más importante es sentir que el psicólogo te escucha atentamente, y que se interesa por lo que estas diciendo. Si no... apaga y vámonos.

2. Empatía: 
Mucho se habla últimamente de la empatía. El psicólogo debe tener esta cualidad por encima de todas. Ponerse en el lugar del otro, sin que se pierda el control de las propias emociones, no es algo fácil. Tu psicólogo debe comprender (¡que no compartir, ni apoyar!) todo lo que le comentes. Y tú debes sentir que es así. 

3. Aceptación incondicional: 
Entiendo que hay situaciones en las que crees que será complicado explicarle al terapeuta lo que te pasa por la cabeza, porque es algo no convencional o escatológico. Pero debes saber, que un psicólogo no está ahí para juzgarte y no lo hará. Hay millones de estilos de vida, y todas y cada una de ellas son respetables. 

4. Autoconocimiento: 
Tu psicólogo debe conocer sus limitaciones personales y sus limitaciones a la hora de utilizar  cualquier tipo de técnicas. Si tu psicólogo te deriva a otro colega es porque considera que no es apto para ayudarte con tu problema, está ejerciendo bien su profesión.

5. Habilidades de comunicación: 
La habilidad de expresar un pensamiento o reagrupar otros tantos, para poder sacar una conclusión y poder compartirla, es una habilidad importante. Cuando un psicólogo se expresa bien, bastante camino está recorrido.

6. Apertura mental: 
 Tu psicólogo debe ser una persona abierta de mente. No es algo que se vé a primera vista, pero si le comentas que tu preocupación se debe a que no sabes si te gustan los chicos o las chicas, y pone caras raras... huye.

7. Paciencia: 
Muchas veces en terapia hay recaídas, eso no quiere decir que no se avance o que seas una persona horrenda o por el contrario que tu psicólogo sea un mal psicólogo. La paciencia en este caso debe tenerla el psicólogo, al no exigirte más de lo que puedes dar, y debe contagiarsela al cliente, al reconocer que muchas veces por ir una vez a consulta, su problema no se va a esfumar.



Fuente:  Norcross, J. C. (2011) Psychotherapy relationships that work. Nueva York: Oxford University Press.
Roe, R. (2003) ¿Qué hace competente a un psicólogo? Papeles del Psicólogo; 86.

domingo, 27 de septiembre de 2015

Cinco cuestiones sobre el duelo


Empecemos por decir, que toda cultura presenta diferencias en cuanto a todo lo que envuelve una muerte. Y a su vez, cada persona dependiendo de su contexto social, y de sus características personales, puede tener un concepto especial y diferente del resto. 

Normalmente, el duelo de un ser querido se asocia con un rito que ayuda a tomar consciencia de la pérdida, a expresar emociones al resto  y a integrar lo inadmisible de la muerte. Entre otras cosas. 
En algunos casos, la pérdida puede convertirse en patológica y puede conducir a estados de shock emocional, sensación de irrealidad o incluso a delirios. Y esto, suele desembocar en depresión. Sin embargo, un gran porcentaje de la población no encuentra problemas para atravesar el duelo. 

Todo profesional sanitario deberia tener en cuenta estas cuestiones sobre el duelo. 
1. Un duelo no es una enfermedad mental, sino un proceso de elaboración de una perdida. 
2. Hay varias fases en un duelo. Pero lo que realmente cuenta es como lo afronta cada persona. No se puede encuadrar, ni controlar, ni forzarlo para que sea de una manera determinada. 
3. La mayoría de personas que atraviesan un duelo, no necesitan ayuda profesional. 
4. No hay suficiente evidencia científica como para recomendar un tipo de intervención psicológica especifica. 
5. Es importante diferenciar entre el duelo normal y el duelo patológico. Al igual, que es de mucha ayuda identificar un duelo normal con riesgo de convertirse en patológico. 


"La muerte es una vieja historia y, sin embargo, siempre resulta nueva para alguien" Ivan Turgueniev


Guía para profesionales de la salud ante situaciones de duelo. Plan Integral de Salud Mental de Andalucía. 

domingo, 20 de septiembre de 2015

Supera el miedo a la gente


De vez en cuando, casi todo el mundo se siente incómodo en una situación social. Sin embargo, algunas personas sienten esta incomodidad de manera tan extrema, que irrumpe en su día a día impidiéndoles o interfiriendo en sus relaciones con los demás y causándoles malestar.

Suelen haber unas pautas para afrontar esos contextos en los que nos sentimos un poco más incómodos de lo normal, como podrían ser las siguientes: 

No adelantes acontecimientos. 
La mente nos puede jugar muy malas pasadas, y solo con imaginar que algo desagradable nos sucederá podemos sufrir tanto como si pasara realmente. La imaginación es una de las armas más potentes que tiene la mente. Procura mantenerla a raya antes de un acontecimiento importante.

Practica asertividad. 
En las situaciones sociales en las que interactuamos, pueden haber diversidad de opiniones o acciones que personalmente no tienen porque identificarse con nosotros. Sin embargo, no podemos actuar pasivamente ante ellas, y no dar nuestra opinión. Como tampoco debemos gritar que nuestra opinión es la mejor. Debemos comprender y respetar que los demás pueden y deben tener su opinión, pero también que nosotros podemos decir lo que pensamos de manera correcta y defendiendo nuestros derechos y pensamientos.   

No juzgues tu conducta. 
La persona más critica contigo eres tú. Nadie va a reprocharte tantas cosas, como tú lo haces. Y no es necesario que lo hagas. Es importante reconocer los errores más graves que tenemos, de manera que podamos mejorarlos en un futuro, pero no hay necesidad de, por ejemplo, repasar la manera en la que haces una pregunta o la manera en la que pronunciaste un nombre desconocido. Deja de observarte socialmente, lo único que conseguirás es sentirte más incomodo y como consecuencia interactuarás con más inseguridades. 

Regula tu autoexigencia.
Sé consciente de tus limitaciones, y no pretendas en un intento volverte un relaciones públicas. Ponte pequeños retos, de esos que ves que vas superando poco a poco. De esa manera, te irás automotivando e intentarás seguir mejorando tus habilidades. 

Si sufres, necesitas ayuda.
Es normal sentir un poco de ansiedad en situaciones que uno no controla al 100%, pero cuando ese sentimiento de agobio no te permite acceder a la situación en cuestión, o te limita de alguna manera. Es hora de pedir ayuda. 


Cada persona es especial y única. No es necesario cambiar tu personalidad para encajar. Simplemente déjate ser. 


martes, 21 de julio de 2015

¿Qué hacer con lo que no me puedo quitar de la cabeza?


¿Son buenos esos pensamientos que no podemos parar? ¿Qué hacer con esas "comeduras" de cabeza que nos tienen toda la noche en pie? ¿Y con esa sensación incómoda de "monólogo interior" que no puedes parar?

De manera general, al cabo de unas horas o días como mucho, se acaba. Cuando hay ausencias, rupturas o pérdida de algo muy querido, estos pensamientos repetitivos pueden verse como un intento de reestructurar fracasos en la vinculación, de dar significado a aquello que ha ocurrido, y no terminamos de comprender. 

Según describe Csikszentmihalyi, "La mente errante se ocupa usualmente con pensamientos negativos, y este sesgo pesimista es adaptativo en el sentido de que aumenta las posibilidades de supervivencia al mejorar así la anticipación de situaciones peligrosas".

Desde un punto de vista evolutivo, después de algún tipo de pérdida traumática, las rumiaciones son una respuesta a la supervivencia. Cumpliendo la función de mejorar la predictibilidad. En el pensamiento repetitivo, la fantasía es poder volver atrás en el tiempo y cambiar los sucesos que ocurrieron, ejerciendo así un intento de control.

Por lo que, cuando hay un evento negativo muy importante en tu vida, y durante un periodo corto de tiempo no te lo puedes quitar de la cabeza, no te preocupes. Es lo normal.

Cuando excede en el tiempo la preocupación constante y permanente, lo más importante y lo más difícil, es darse cuenta. De esa manera podrás remediarlo acudiendo a un especialista que pueda ayudarte a poner remedio.


CALHOUN, L. G.; TEDESCHI, R. G., "Post Traumatic Growth: Future Direction", en R. G. TEDESCHI, C. L.; PARK, L. G.; GALHOUN (eds.), Posttraumatic Growth: Positive Changes in the Aftermath of Crisis, Mahwah, N. J., Lawrence Erlbaum, 1998.



lunes, 20 de julio de 2015

Stop and think

inteligencia_emocional

Desde siempre, la escuela ha sido un lugar donde se transmiten conocimientos académicos y poco más. Pero eso está cambiando. Muchos dicen que ha cambiado por los avances de la propia educación y de la psicología. Yo creo que simplemente ha cambiado porque la sociedad ha cambiado.
Hoy se requieren más habilidades personales que académicas, para desenvolverte de manera relajada en el día a día. Y estas habilidades se obtienen de la experiencia, pero también se pueden absorber a través de la educación en inteligencia emocional.
Y es que, según Carlos Santander (2005) y Salmurri (2004), ésta tiene muchos beneficios, como pueden ser el aumento y mejora de:
  • El reconocimiento y la comprensión de emociones
  • La comprensión de problemas sociales
  • El desarrollo de una eficaz capacidad de solución alternativa de problema
  • El autocontrol y la capacidad de tolerar la frustración
  • La flexibilidad cognitiva
  • La atmósfera en clase
  • La resolución pacífica de conflictos
  •  El rendimiento académico
Y reduce y previene:
  • Síntomas internalizados de tristeza y ansiedad
  •  Iniciación en el consumo de sustancias tóxicas
  • Síntomas externalizados de agresividad y conducta destructiva
  • Hiperactividad
  • Aislamiento
  • Quejas disciplinarias
  • Impulsividad
  • Deserción escolar, suspensos y expulsiones
Por lo que, aunque no esté instaurado en el centro educativo más cercano, siempre podrás practicar actividades que mejoren la inteligencia emocional de tu hijo, sobrino, primo… ya que las ventajas son palpables a simple vista. La manera más simple de trabajar la inteligencia emocional, es conocer y manejar las emociones.
El siguiente enlace, encontrarán un vídeo que me encanta, es un documental sobre la educación emocional instaurada en un centro de Cataluña. En el que se explican diferentes ejercicios que se pueden realizar para mejorar las emociones de los niños.

Oros, L. B., Manucci, V. y Richaud-de Minzi, M. C. (2011). Desarrollo de emociones positivas en la niñez. Lineamientos para la intervención escolar. Educ. Educ. Vol. 14, No. 3: 493-509.Salmurri, F. (2004). Libertad emocional. Estrategias para educar las emociones. Buenos Aires: Paidós.

Conflictos


Según la RAE, el significado psicológico de conflicto es la coexistencia de tendencias contradictorias en el individuo, capaces de generar angustia y trastornos neuróticos.
Es decir, de manera popular, no cabe duda que tienen un significado negativo. Pueden ser entre otros, la frustración, la indefensión aprendida (que viene a ser ese sentimiento de impotencia, ese sentimiento de que por mucho que hagas, no va a cambiar nada), la hostilidad…
Sin embargo, todo depende de como se miren las cosas, y aunque parezca sorprendente, también tiene su parte positiva.
 El conflicto más importante es el que uno tiene consigo mismo, y lo que esto puede generar es una llamada a la acción. El conflicto puede hacer que te cuestiones todo lo que esta establecido y en muchas ocasiones te puede llevar a innovar.
Por lo tanto, el conflicto te ayuda a mejorar de manera innovadora algo que esta teniendo un efecto no agradable en ti.  Dejarás de sentir conflicto cuando encuentres una manera de solventar lo que te hace sentir mal, intentarás emprender buscando soluciones que lo calmen. Por lo tanto, para los emprendedores el conflicto es bueno.
Aunque claro está, que este conflicto no sirve de mucho si no sabes gestionarlo, o como mínimo identificarlo.

viernes, 29 de mayo de 2015

SI CREES SE CREA


El título de este post, es una frase que leí en el libro de Albert Espinosa "El mundo amarillo". Y sin duda me ha calado profundamente. En este libro se explican diferentes situaciones en las que el autor ha pasado malos momentos y sin embargo siempre tuvo la capacidad de verlo todo, con una perspectiva positiva. 

En psicología hay un concepto llamado resiliencia, que indica la capacidad que tiene una persona para superar circunstancias adversas, la capacidad de asumir con flexibilidad situaciones limites y sobreponerse ante ellas.

Esta capacidad de resiliencia la tuvo Albert Espinosa, y puede que no de la misma manera, pero los emprendedores también la tenemos. 

Si alguna vez has emprendido, lo has intentado, o lo estas intentando lo sabes, y es que desde que se tiene una idea en la cabeza, hasta que esa idea se lleva a cabo hay más fracasos que éxitos. 

La resiliencia nos avisa de que hay otra manera de abordar estos fracasos y nos recuerda que son precisamente los momentos de crisis lo que nos ofrecen la oportunidad de tomar las decisiones adecuadas para que salga fortalecida. 

No significa que no tengas que trabajar duro, y probablemente tampoco signifique que todo el tiempo sea gratificante. Pero si desarrollas en ti mismo la capacidad de ser resiliente, verás en cada fracaso un desafío y una oportunidad. 


"No pidas una carga ligera, pide una espalda más fuerte" Anónimo



García, M.; Martín, E. y Torbay, A. (2007). Factores que promueven la resiliencia en menores con medidas judiciales. Dirección General de Protección del Menor y la Familia, Gobierno de Canarias.Espinosa, A. (2009). El mundo amarillo. Si crees en los sueños, ellos se crearán. Barcelona: Debolsillo.