domingo, 27 de septiembre de 2015

Cinco cuestiones sobre el duelo


Empecemos por decir, que toda cultura presenta diferencias en cuanto a todo lo que envuelve una muerte. Y a su vez, cada persona dependiendo de su contexto social, y de sus características personales, puede tener un concepto especial y diferente del resto. 

Normalmente, el duelo de un ser querido se asocia con un rito que ayuda a tomar consciencia de la pérdida, a expresar emociones al resto  y a integrar lo inadmisible de la muerte. Entre otras cosas. 
En algunos casos, la pérdida puede convertirse en patológica y puede conducir a estados de shock emocional, sensación de irrealidad o incluso a delirios. Y esto, suele desembocar en depresión. Sin embargo, un gran porcentaje de la población no encuentra problemas para atravesar el duelo. 

Todo profesional sanitario deberia tener en cuenta estas cuestiones sobre el duelo. 
1. Un duelo no es una enfermedad mental, sino un proceso de elaboración de una perdida. 
2. Hay varias fases en un duelo. Pero lo que realmente cuenta es como lo afronta cada persona. No se puede encuadrar, ni controlar, ni forzarlo para que sea de una manera determinada. 
3. La mayoría de personas que atraviesan un duelo, no necesitan ayuda profesional. 
4. No hay suficiente evidencia científica como para recomendar un tipo de intervención psicológica especifica. 
5. Es importante diferenciar entre el duelo normal y el duelo patológico. Al igual, que es de mucha ayuda identificar un duelo normal con riesgo de convertirse en patológico. 


"La muerte es una vieja historia y, sin embargo, siempre resulta nueva para alguien" Ivan Turgueniev


Guía para profesionales de la salud ante situaciones de duelo. Plan Integral de Salud Mental de Andalucía. 

domingo, 20 de septiembre de 2015

Supera el miedo a la gente


De vez en cuando, casi todo el mundo se siente incómodo en una situación social. Sin embargo, algunas personas sienten esta incomodidad de manera tan extrema, que irrumpe en su día a día impidiéndoles o interfiriendo en sus relaciones con los demás y causándoles malestar.

Suelen haber unas pautas para afrontar esos contextos en los que nos sentimos un poco más incómodos de lo normal, como podrían ser las siguientes: 

No adelantes acontecimientos. 
La mente nos puede jugar muy malas pasadas, y solo con imaginar que algo desagradable nos sucederá podemos sufrir tanto como si pasara realmente. La imaginación es una de las armas más potentes que tiene la mente. Procura mantenerla a raya antes de un acontecimiento importante.

Practica asertividad. 
En las situaciones sociales en las que interactuamos, pueden haber diversidad de opiniones o acciones que personalmente no tienen porque identificarse con nosotros. Sin embargo, no podemos actuar pasivamente ante ellas, y no dar nuestra opinión. Como tampoco debemos gritar que nuestra opinión es la mejor. Debemos comprender y respetar que los demás pueden y deben tener su opinión, pero también que nosotros podemos decir lo que pensamos de manera correcta y defendiendo nuestros derechos y pensamientos.   

No juzgues tu conducta. 
La persona más critica contigo eres tú. Nadie va a reprocharte tantas cosas, como tú lo haces. Y no es necesario que lo hagas. Es importante reconocer los errores más graves que tenemos, de manera que podamos mejorarlos en un futuro, pero no hay necesidad de, por ejemplo, repasar la manera en la que haces una pregunta o la manera en la que pronunciaste un nombre desconocido. Deja de observarte socialmente, lo único que conseguirás es sentirte más incomodo y como consecuencia interactuarás con más inseguridades. 

Regula tu autoexigencia.
Sé consciente de tus limitaciones, y no pretendas en un intento volverte un relaciones públicas. Ponte pequeños retos, de esos que ves que vas superando poco a poco. De esa manera, te irás automotivando e intentarás seguir mejorando tus habilidades. 

Si sufres, necesitas ayuda.
Es normal sentir un poco de ansiedad en situaciones que uno no controla al 100%, pero cuando ese sentimiento de agobio no te permite acceder a la situación en cuestión, o te limita de alguna manera. Es hora de pedir ayuda. 


Cada persona es especial y única. No es necesario cambiar tu personalidad para encajar. Simplemente déjate ser.